El consumo de drogas en México aumentó del 10,3% al 14,4% en nueve años

La Secretaría de Salud dio a conocer nuevos resultados de una encuesta que dejó de levantarse durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y que ahora confirma un incremento en el consumo de sustancias como marihuana, cocaína y drogas sintéticas.

México ha dejado atrás la idea de ser únicamente un país de tránsito para las drogas y ha reconocido, con datos actualizados, que también enfrenta un problema creciente de consumo. Después de nueve años sin una medición nacional rigurosa sobre adicciones, la Secretaría de Salud presentó este martes los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, la cual advierte un aumento en la proporción de personas adultas que han consumido sustancias psicoactivas alguna vez en la vida. No obstante, el estudio también muestra una ligera disminución en este indicador entre la población joven.

La ENCODAT es considerada una herramienta clave para el diseño de políticas públicas en materia de salud y adicciones. México la había aplicado de forma constante entre 1993 y 2016, pero su continuidad se interrumpió en 2022, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador la canceló dentro de su política de austeridad. Aunque entre 2023 y 2024 se difundió otro ejercicio de medición, la propia Secretaría de Salud lo descartó por no contar con el rigor metodológico necesario, mientras que especialistas criticaron que la política de drogas se hubiera desarrollado sin información sólida y actualizada.

Por ello, la edición 2025 de la encuesta toma como punto de comparación los datos de 2016 y, nueve años después, busca ofrecer cifras actualizadas que permitan diseñar estrategias más efectivas de prevención, atención y tratamiento del consumo de sustancias psicoactivas. Su importancia radica en que cubre vacíos de información frente a nuevas dinámicas, como la aparición de drogas emergentes, nuevos productos y el aumento de los problemas asociados al consumo.

La prevalencia del consumo de drogas ilegales en la población general también mostró un aumento, al pasar de 9,9% en 2016 a 13,1% en 2025. Dentro de este grupo, el cannabis se mantiene como la sustancia ilegal de mayor consumo, al subir de 8,6% a 12%. Asimismo, el uso de cocaína, anfetaminas y otras drogas ilegales también presenta una tendencia al alza.

A pesar de este panorama, la encuesta también reporta un dato positivo: entre la población adolescente se observa una disminución en el consumo. En jóvenes, el consumo de cualquier droga alguna vez en la vida bajó de 6,4% en 2016 a 4,7% en 2025, mientras que la prevalencia de drogas ilegales pasó de 6,2% a 4,1% en el mismo periodo. Esto sugiere que las campañas de prevención dirigidas a este sector podrían estar generando efectos favorables.

Durante la presentación de la encuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó el bajo nivel de consumo no médico de fentanilo entre la población general, especialmente entre jóvenes. El informe reporta una prevalencia de 0,2% alguna vez en la vida y de 0,1% en el último año. Además, se señala que el uso de esta sustancia solo se registró en personas mayores de 18 años, sin reportes en adolescentes de 12 a 17 años.

La encuesta también muestra que la edad promedio de inicio en el consumo de cualquier droga ilegal y cannabis aumentó de 17 años en 2016 a 19 años en 2025, lo que representa un cambio relevante en el patrón de inicio del consumo.

Según explicó la mandataria, las campañas preventivas iniciadas desde el gobierno anterior han tenido buenos resultados, particularmente en el tema del fentanilo. Señaló que estas acciones no se han limitado a spots publicitarios, sino que también se han implementado dentro de las escuelas, con la participación de docentes, madres, padres de familia y comunidades educativas.

Sin embargo, ahora la atención se enfocará en las metanfetaminas, debido a que la encuesta revela un incremento en el consumo de estimulantes tipo anfetamínico, que pasó de 0,9% a 1,6% entre 2016 y 2025 en la población de 18 a 65 años. Por su parte, el consumo de opioides subió de 0,1% a 1,4%, y la Secretaría de Salud ha señalado que este aumento podría estar vinculado al uso de Tramadol, un analgésico cuya venta recientemente comenzó a regularse con mayor control, ya que antes podía conseguirse sin receta médica.

Alcohol y tabaco

En el caso del alcohol, el consumo también presentó un incremento moderado. En 2016, el 71% de la población de 12 a 65 años reportó haberlo consumido alguna vez, mientras que en 2025 la cifra subió a 73,7%.

Por género, el consumo en hombres prácticamente se mantuvo en 78,5%, pero en mujeres aumentó de 62,6% en 2016 a 69,3% en 2025. En contraste, entre adolescentes la prevalencia de consumo de alcohol descendió de 39,8% a 33,9%, lo que refleja una tendencia distinta a la observada en adultos.

La misma dinámica se observa en el consumo de alcohol en el último año: en la población general de 12 a 65 años disminuyó de 49,1% a 46,1% entre 2016 y 2025. Sin embargo, entre las mujeres adultas de 18 a 65 años, el indicador aumentó de 41,3% a 43,3%, lo que apunta a un cambio importante en los hábitos de consumo dentro de este grupo.

Respecto a la edad de inicio, la encuesta señala que entre los adolescentes de 12 a 17 años el primer consumo de alcohol ocurre, en promedio, a los 13,6 años, mientras que entre adultos jóvenes de 18 a 29 años el inicio se ubica alrededor de los 17 años.

En cuanto al tabaco, la Secretaría de Salud reporta una disminución en el consumo de cigarrillos tradicionales, que pasó de 17,6% a 15,1% entre 2016 y 2025. No obstante, al mismo tiempo se observa un aumento en el uso de cigarrillos electrónicos, cuya prevalencia creció de 1,1% a 2,6% en la población de 12 a 65 años.

Salud mental

El secretario de Salud, David Kershenobich, informó que la ENCODAT 2025 incorporó un apartado específico sobre salud mental, cuyos resultados muestran que la población adolescente presenta mayores niveles de afectación en cuatro áreas:

  • Malestar psicológico.
  • Comportamiento suicida.
  • Violencia.
  • Participación en apuestas y uso de videojuegos.

Estos hallazgos colocan a las y los adolescentes como uno de los grupos más vulnerables en términos de bienestar emocional y conductas de riesgo.

Uno de los datos que más preocupa a las autoridades es la mayor prevalencia de comportamiento suicida entre jóvenes frente a adultos.

En la etapa de ideación suicida, es decir, cuando aparece por primera vez el pensamiento, la prevalencia es de:

  • 1,7% en adultos
  • 3,3% en adolescentes

En la fase de planificación:

  • 1% en adultos
  • 1,9% en adolescentes

Y en el intento suicida:

  • 0,5% en adultos
  • 1,5% en jóvenes

Estas cifras reflejan una diferencia preocupante y refuerzan la necesidad de intervenir de forma temprana en la población adolescente.

Ante este panorama, el secretario de Salud advirtió que la evidencia es clara: la población de 12 a 17 años concentra hoy las mayores vulnerabilidades. Por ello, señaló que las estrategias de salud pública deben priorizar la prevención del suicidio, la violencia y el malestar psicológico, especialmente dentro de este grupo etario.

Los resultados de la ENCODAT 2025 confirman que México enfrenta un escenario más complejo en materia de consumo de sustancias que hace nueve años. Aunque el incremento se concentra principalmente en la población adulta y se observan señales alentadoras entre adolescentes, el aumento en el uso de marihuana, cocaína, metanfetaminas y opioides evidencia la necesidad de reforzar las políticas públicas con base en datos actualizados y metodológicamente sólidos. Además, el vínculo entre adicciones y salud mental, particularmente en jóvenes, deja claro que el desafío no solo es sanitario, sino también social y preventivo. En este contexto, contar con información confiable será fundamental para diseñar estrategias más efectivas de atención, prevención y acompañamiento.

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